La nueva sociedad capitalista es analizada críticamente por la teoría
marxista y durante el congreso de la Primer Internacional de Trabajadores de
1861, en donde Karl Marx expone el Manifiesto Comunista, pregonando un modelo
social superador al capitalismo, pero en donde el trabajo y la ciencia
continuarían constituyéndose en elementos centrales de la nueva sociedad. Sólo
Paúl Lafargue plantea el “derecho a la pereza”, es decir, el derecho al no
trabajo de los proletarios frente a un modelo económico que los
“sobre-explota”.
En el capitalismo, a diferencia de las etapas históricas anteriores, la
economía ya no sólo es una dimensión dominante en última instancia para
entender cómo se estructuran las sociedades, es ahora además la predominante.
El funcionamiento de la sociedad capitalista moderna, tanto en la esfera
material como en la simbólica, se explica por las relaciones mercantiles que
abarcan, desde el siglo XIX, a todas las esferas humanas y sociales.
a) Los medios de producción (tierra y capital) son de propiedad privada.
b) La actividad económica aparece organizada y coordinada por la
interacción entre compradores y vendedores (o productores) que se lleva a cabo
en los mercados.
c) Soberanía del consumidor, refleja que, en un sistema capitalista, los
productores se ven obligados, debido a la competencia, a utilizar sus recursos
de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés
personal y la búsqueda de beneficios les lleva a seguir esta estrategia.
d) Bajo el capitalismo el control del sector privado por parte del
público debe ser mínimo; se considera que existe competencia, la actividad
económica se controlará a sí misma; la actividad del gobierno sólo es necesaria
para gestionar la defensa nacional, hacer respetar la propiedad privada y
garantizar el cumplimiento de los contratos.
e) En el capitalismo como sistema económico predomina el capital es por
ello que se encuentra por encima del trabajo como elemento de producción y por
ende es el creador de la riqueza.
f) Es un régimen de libre mercado al cual lo mueve la ganancia, además
que en dicho modelo el dinero tiene un doble carácter, ya que es financiero
debido a que está destinado a sufragar uno o varios proyectos a futuro así como
es fiduciario es decir que el dinero no vale por el bien material que lo plasme
sino por el bien que lo represente.
Según el esquema marxista, la “clase imperante” de la sociedad
capitalista es la que posee y controla los medios de producción y, en virtud
del poder económico de tal manera detentado, puede utilizar al Estado como
instrumento para el dominio de la sociedad.
El Estado moderno es un “Estado de Impuestos”
(Hickel 1976), es decir, financia sus gastos a través de la recaudación de
impuestos, los cuales obtiene a partir de empresas, de miembros individuales de
la sociedad y de las restantes organizaciones proveedoras de servicios de los
demás subsistemas. Una gran parte de dichas organizaciones, como hospitales,
cortes, escuelas o universidades, son financiadas en gran medida por el Estado,
pues la mayoría de las veces se financian sólo en una pequeña parte a través de
cobros o tasas que cubren sus gastos, o también a través de donaciones de
patrocinadores o clientes individuales u organizacionales. Las organizaciones
de los demás subsistemas sociales, al igual que los miembros individuales de la
sociedad, son en parte directa e indirectamente –y acá especialmente por
intermedio del Estado dependientes monetariamente de la economía (Schimank
2009).